domingo, 15 de julio de 2007

Editorial

Debemos partir de la premisa que, como están las cosas hoy en día, dos ojos no son suficientes para analizar la actualidad. Es por ésto que Ojo e’ Pollo busca poder analizar la actualidad y nuestra sociedad con una lupa en este nuevo y peculiar ojo.
El Mercurio miente, La Tercera miente, ¿Ojo e’pollo miente? Sí, obvio, pero la diferencia es que en nuestra directiva no existen unos Edwards con acciones en celulosas ni gerentes de COPESA (empresa dueña de La Tercera) dueños de universidades y AFPs. Sólo podemos hablar de mentiras a partir de la base que el periodismo es altamente subjetivo, no significando eso sí que la subjetividad sea algo negativo. En el limbo de estos medios controlados por empresarios, por políticos (es como lo mismo) o por instituciones añejas con olor a naftalina y agua bendita, se crea una alternativa para el lector activo que es un número mucho mayor del que se cree y que no se mama todo lo que lee, creyéndolo a ojos cerrados. Las revistas de oposición existen, pero digamos las cosas como son: calientan menos que la Maldonado en colalés, y pecan de una soberbia y seriedad que es bastante patética.
Ojo e’ Pollo y su lupa característica, irán revelando las mentiras políticas y económicas de los magnates de la información.
Los números de la revista, quincenales, serán una radiografía a la palestra noticiosa a través de relatos sin tecnicismos y sin pajas de carácter culto-formal por las cuales se rigen los medios convencionales creyéndose objetivos. Es aquí donde está el grave error, ya que mienten igual, o incluso mucho más que nosotros, la diferencia radica en que nosotros somos más entretenidos y cercanos (no ese lenguaje “entretenido” de La Cuarta, un lenguaje entretenido e inteligente, que no confunde el ser ¨popular¨, con el ser flaite). El humor es la sombra que hay detrás de cada análisis y cada crítica, por lo tanto los tontos graves pueden ir a tomar su sección de economía de El Mercurio y pueden dejar el espacio para que un lector ojopollesco pueda leer esto tranquilamente y pueda reír o llorar (a gusto del consumidor) con los temas tratados.